¿A que se dedican nuestros Policias?



La respuesta parece simple, especialmente si tenemos la crítica en mente, quizás muchos dirían que se dedican a reprimir a la gente, a llamar por celular, a coquetear a las chicas, a pasar el tiempo, en fin, una respuesta a las ligeras nos llevaría a la equivocación. 

Pero si nos alejamos un poquito del pensamiento crítico que nos permea de manera permanente, podemos entender un poco la labor de los hombres y mujeres que como cualquiera de nosotros, tienen sueños, ilusiones, preocupaciones, tristezas y alegrías, pero especialmente como lo dicen ellos mismos un gran corazón. 

Si bien es cierto, que muchos Policías están inmersos en un sistema de papel, de cifras estadísticas y de procesos administrativos que ha creado el estado para todas sus instituciones, también es cierto que un elevado porcentaje de ellos, están dedicados a cosas que parecen tan absurdas que usted solo las cree cuando las vive o las investiga, pero así es. Estos son solo algunos ejemplos de las cosas que tienen que hacer nuestros Policías a diario. 

La primer paradójica actividad que deben desarrollar, es tratar de disminuir el impacto nocivo de los medios de comunicación que inmersos en una guerra, han aprovechado la huerfanidad de la Policía, para criticar las políticas de seguridad del actual gobierno y junto a estos medios surge un ramillete de detractores del actual modelo gubernamental que sin importar cuál es el costo para la legitimidad y autoridad, buscan afanosamente la noticia negativa para mostrarla en esos noticieros, que en tan solo una semana, replicaron 72 veces una sola noticia negativa y que en el fondo causa un gran impacto en cada uno de los Policías que se siente cohibido de hacer muchos procedimientos por temor a que estén siendo filmados y que su actuación sea editada o fragmentada para mostrar el momento preciso en que cometió algún error. 

También es real que la inseguridad en la calle es constante, pero también es cierto que mientras la delincuencia actúa, lo más seguro es que los Policías no estén descansando, ni chicaneando, sino que ciertamente estará atendiendo una de tantas riñas que se presentan a diario en nuestras ciudades. Según cifras oficiales, en una ciudad de 500 mil habitantes, diariamente la Policía Nacional atiende 177 casos de riña. 

Pero claro, no es posible que la patrulla del sector vaya como antes a atender la solicitud, ahora es necesario que envíen hasta 8 o 10 policías, para poder controlar no solo a los reñidores sino también a los familiares de las dos partes o de lo contrario terminarán los Policías agredidos, cuestionados y en los noticieros como los malos del paseo.
 
Parece simple pero cuando un habitante de la calle merodea nuestro negocio, oficina o residencia muchas veces llamamos a la Policía para que nos solucione el problema y claro ellos lo hacen pero en la mayoría de los casos ellos terminan apadrinando al habitante pues si no se lo lleva los calificamos de ineptos y cuando se lo llevan generalmente tienen que terminan el ciudadano como acompañante, pues no existen lugares a donde llevarlos y si acaso existe como en Bogotá, tienen que hacer un extenso procedimiento que de todas formas les agota el turno que pudo haber empleado para controlar la delincuencia. 

Como si fuera poco, por culpa de la corrupción, la mala administración, los agro ingresos seguro, los Nules, los Morenos, la cultura de atajo social, la falta de capacidad de autodesarrollo de nosotros mismos y porque no decirlo, el interés que tenemos de que el estado nos regale algo, hemos llevado este país a sufrir una grave crisis agraria, una crisis que está siendo aprovechada por otro grupo de políticos que quieren hacer una gran base electoral, aprovechándose de los incautos, humildes e ingenuos campesinos que presionados por las necesidades terminan creyendo en las “buenas intensiones” de estos “lideres agrarios” y terminan apoyando unas protestas que resultan una gran carga para la Policía. 

Lidiar con una sola protesta que ya no es pacífica sino vandálica, a la Policía le implica desvincular de la lucha contra la delincuencia a un enorme número de uniformados y llevarlos a que los agredan, a que los pinten, a que los señalen y los burlen y finalmente terminan enfrentándose a quienes son como ellos, parte del pueblo, parte de la clase trabajadora y mientras tanto los políticos que tienen intereses oscuros y que nunca se hacen en la línea de combate sino detrás para sacar provecho mostrando imágenes negativas de los Policías y pidiendo que acaben el ESMAD. 

Pero además de lidiar con “indigentes”, manejar protestas, separar riñas, disminuir el impacto de algunos medios de comunicación, administrar un montón de papeles de calidad y estadísticas, a los Policías les queda tiempo para capturar delincuentes; si, es increíble pero les queda tiempo para llevar integrantes de bandas delincuenciales y cabecillas de organizaciones para que un juez de garantías los deje en libertad. Pareciera que fueran jueces para garantizar que el delincuente retorne a su origen primero que el Policía. 

Un estudio realizado por una entidad muy seria y de acuerdo a las mismas cifras de la Policía, de cada 100 delincuentes capturados en flagrancia cometiendo delitos graves, únicamente 8 van a la cárcel y de cada 276 personas que han agredido seriamente a alguna autoridad, solo uno ha ido al menos un día a un centro de reclusión. 

Todo esto nos lleva a hacer una reflexión, si los medios de comunicación separamos un poco a la Policía de la política y los ciudadanos en vez de estar a la expectativa de filmar al Policía cometiendo un error, nos dedicamos a buscar y aplicar ideas para construir sociedad, quizá nuestra policía podría ser más eficiente y quizás la delincuencia no nos estaría ganando la batalla. 

Claro, también cabe una reflexión para la Policía a que hagan bien las cosas, con más eficiencia, con menos papeles y menos estadísticas, en cambio se dediquen a capacitarse, a conocer las normas a identificar los problemas de la sociedad, a buscar soluciones solidas, a atender el requerimiento ciudadano y a integrarse con su comunidad y así entre ellos y nosotros podremos alcanzar una sociedad mas equitativa. 

Por: Marlon Quintero Ramirez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Queremos conocer su opinion sobre este articulo

Vistas de página en total