Recientemente un noticiero de
audiencia nacional, expuso una denuncia sobre el trabajo infantil en Bucaramanga; la intensión del noticiero muy
posiblemente era desestimular la deserción escolar, el maltrato de los menores,
crear más responsabilidad en los padres y autoridades encargadas de vigilar los
derechos de los menores. No quisiera pensar que es simplemente por aumentar la
audiencia, subir la publicidad y mejorar los ingresos comerciales.
Lo que puedo asegurar, es que este
tipo de noticias pueden tener una intensión positiva pero lesionan gravemente la
formación de nuestra sociedad en formación, nuestros adolescentes y niños con
poco o mucho uso de razón.
En la noticia enviada por un
televidente, muy preocupado por la vinculación de menores en jornadas laborales
quizás extenuantes y sometidos a una deserción escolar, se expone que
Bucaramanga es la ciudad con mayor incidencia en este tipo de comportamiento
ciudadano y censuran la paradoja debido a que la ciudad registra los índices de
desocupación más bajos.
Nuestra apreciación es que la noticia nunca debió ser publicada de esa forma. Se debió haber censurado la falta de acción de las autoridades encargadas de la protección de los menores, pero no hacerse alusión a que el trabajo infantil es una conducta ciudadana nefasta para la sociedad.
Lo paradójico de esta noticia es
que enseña a los niños y adolescentes que hasta los 18 años, deben dedicarse a
estudiar, recrearse y observar como los padres se esfuerzan, mientras ellos
aprenden todas las conductas y comportamientos en su colegio, incluyendo
faltarle el respeto a los demás, matoneo, sexo prematuro, perder materias,
amenazar al profesor si no les aprueba la materia, conformar combos y
pandillas, entre otras.
(IMAGEN TOMADA DE UN ARTICULO DE VANGUARDIA LIBERAL)
O para no juzgar sin pruebas demos
un vistazo a dos ciudades con una conducta de trabajo infantil completamente
opuestas:
Medellín una de las de
menor índice y Bucaramanga la de mayor índice, la primera con los resultados en
seguridad no muy positivos: 52 homicidios por cada 100 mil habitantes, sometida
a las reglas impuestas por los menores de edad en las comunas, extorsiones a
todos los ciudadanos (llamadas y entendidas como un servicio), distribución y
comercio de estupefacientes de manera abierta en el centro y las comunas,
monopolio del comercio, de los espacios públicos, de las ventas ambulantes.
Bucaramanga con el mayor índice de
trabajo infantil, una ciudad emprendedora, con uno de los más bajos índices de
violencia, la ciudad con mayor ocupación en Colombia, con el mayor crecimiento
en exportaciones, una de las 12 ciudades más innovadoras de Latinoamerica, 13
homicidios por cada 100 mil habitantes, bajos niveles de consumo de
estupefacientes, cohesión social y lo más importante, los mejores resultados de
las pruebas saber.
Ahora surgen algunos
interrogantes que aún ninguna autoridad nos ha demostrado con resultados
ciertos: ¿en realidad es nociva la vinculación de menores con actividades
laborales? ¿se ha interpretado mal el tema de trabajo infantil? ¿Existen
intereses políticos o de poderes económicos por mantener la violencia y se incentiva
la desvinculación del aprendizaje laboral?.
Otro interrogante es ¿Por qué los
jóvenes de las zonas rurales se vinculan menos al delito? ¿Por qué un solo
campesino produce alimento para 10 personas de la ciudad a pesar de sus bajos
niveles “educativos”? ¿En realidad se ha
interpretado de manera adecuada el tema de “educación”? o ¿se ha confundido con
el concepto de enseñanza de textos escolares? ¿Nuestra educación está basada en
la producción y desarrollo o en el conocimiento conceptual de opiniones de
otras personas? ¿Para qué sirve realmente la educación que se hace en nuestro
sistema? ¿Realmente la deserción escolar es de quienes no van a un aula de
clases o a quienes no aprenden a producir?.
En fin, ayúdenos a resolver estos
interrogantes pues existen cosas que no corresponden a la realidad, y más bien
pareciera que hacen parte del consumismo.




